Debo el título de esta segunda entrada -tercera, para ser exacta-, al fino sentido del humor del forero @Boyevik, en plan guerrero, pelín machista pero siempre genial, que en respuesta a otro forero le comentó que un preservativo puesto en la mano no 'surte efecto'. Pero en otras partes del cuerpo -y fundamentalmente de la mente, como funda mental- sí. El cuarto poder, que no sé si existe pero manifestarse bien que se manifiesta, sobre todo los sábados por la noche a grito pelao, insiste en convencernos de la bondad de reconducir nuestros pensamientos en dos sentidos: la izquierda y la derecha, en un enfrentamiento perverso e irresoluble. Aparece Dios, al lado de una poltrona roja y sin corona -nunca antes me lo había imaginado así-, acompañado a diestro y siniestro de sus pedagogos apóstoles empeñados en revelarnos la verdad esencial del mundo, dispuestos a guiar nuestros espíritus hacia la formación de la conciencia correcta, la suya, obviamente. Da igual el tema, la ...
No me gusta que digan que las rubias somos tontas. Aunque yo nunca afirmé que lo fuera. Rubia, me refiero.