Y la Unión Europea habló. Dialoguen, pero dentro de la legalidad. Tusk zarandeó por teléfono a Puigdemont antes de declarar la independencia, y tuvo que conformarse con una declaración de Independencia de la República de la Señorita Pepis, que la declaro para que la suspenda el Parlament, porque yo lo valgo, sin que el Parlament ni declare ni suspenda nada -¡qué buena Señorita Pepis que es Carmen Forcadell y que poco respeto por el significado de la palabra democracia se tiene¡--. Y para colmo, después, en una sala del mismo edificio pero sin estar en la sala del Parlament ni en sesión oficial, se firmó una declaración de Independencia de la que la misma Señorita Pepis se abochornaría por las cutres formas y por la farsa y risotada. Para que luego los catalanes presuman de Seny. A estas alturas van a conseguir que el circo Prize no ya traslade, sino fije de por vida su sede social en la Plaça de Sant Jordi. Con mis máximos respetos para el Prize y otros circos, pr...
No me gusta que digan que las rubias somos tontas. Aunque yo nunca afirmé que lo fuera. Rubia, me refiero.